Semana Santa - Artículos

Historia de la Cofradía de Santa María Magdalena

 La Hermandad de María Magdalena, que es como se le conocía en el siglo pasado, se fundo en el año 1831, de la mano del cura párroco D. José Ruiz, la imagen fue realizada por el escultor Baglietto, esta imagen era venerada pero no salía en procesión, en esta época los encargados de cuidarla y vestirla era la familia Serra, hasta cercanos los años veinte. Fueron varios los gremios que en aquellos años de principios de siglo se hacían cargo de las hermandades, así como está de la Magdalena estaba muy cercana al gremio de los barberos de la época, eran pocos los medios de que estos disponían pero abundante su clientela por lo que se las arreglaban para salir adelante. El que este gremio fuese más popular que el de otras hermandades fue la causa de hacer las túnicas sin adorno alguno y de color blanco como si de sus propios batines se tratase, para asemejarse al tono rubio de la imagen se adornaron estas con un largo capuz de color amarillo, siendo este de los más empingorotados que se llevaban, del resto de Hermandades. Los primeros báculos, eran de espiga de madera y rematados con una copa torneada que asemejaba el tarro de ungüento, que la imagen portaba en la subida al Calvario. Sobre el año 1923 cuando tomó el cargo de camarera Rafaela Vidal, sabemos como al solicitar está, la ropa que utilizaba la familia Serra para vestir a la imagen en las procesiones, se la negaron al ser ropas de familia y recuerdos que no podía dar. Efectivamente las ropas que muchas imágenes lucían eran de sus propias camareras y de personas muy allegadas a las familias. La Hermandad paso por diversas personas que no tuvieron continuidad, hasta pasar varios años, en los que se empezó a recobrar esplendor, tanto en vestimentas como en desfiles procesionales.

 Fue a principios de los años treinta y al ser Rafaela Vidal camarera de la imagen cuando llegó a esta Hermandad Juan Antonio Molina, que junto a Jesús Morales reorganizaron la Hermandad está tomó nuevos aires, fueron muchos los nazarenos que desfilaban en filas, a los mayordomos se le pusieron amplias capas doradas, por desfilar delante de San Juan a iniciativa de no llevar un año banda de música y oírse el carrico de San Juan, se acordó el ir respondiendo con un lamento de la Magdalena, realizándose un carrico similar pero de color blanco y anillos dorados. Este salió varios años, no volviéndose a recuperar hasta 1992. Al llegar 1936 con la contienda Nacional, la Magdalena de Baglietto desapareció, como casi toda la imaginería Hellinera, pasaron los años y tras la guerra civil el resurgir era lento, en 1940 sólo desfilaron La Cruz, San Juan y La Dolorosa. El volver a caminar se inicia y en pocos años casi todas las Cofradías y Hermandades se fueron reorganizando. A la Magdalena le llega el turno en 1942 con Juan Antonio Molina, Miguel Vela, Francisco Martínez y Jesús Morales recomponen la Hermandad. Se inicia la andadura con el encargo de una imagen en Olot (Gerona), esta llego para las procesiones de 1943, pero la imagen carecía de la belleza que tenía la anterior, por lo que el pueblo le llego a poner el sobrenombre de "La Magdalena hecha con poco huevo". Tantos fueron los comentarios, que al terminar la Semana Santa de aquel año, que se devolvió la imagen a Olot. Deciden en aquel entonces el encargo de una Santa María Magdalena a un escultor y con el encargo de esta gestión se quedo Amando Sánchez Atienza, el cual residía en Madrid, así como Antonio López del Oro.

 La cercanía de estos al estudio de D.Federico Coullaut Valera, así como la amistad que ya tenían con el artista, por habérsele encargado la Dolorosa, fueron los motivos del entusiasmo con el que, el artista tomó el encargo. Ya que este quería realizar una gran obra para Hellín, ciudad en el que tenía grandes lazos de amistad e incluso familiares, por desempeñar su hermano Carlos el cargo de Juez en esta ciudad. Estos quisieron darle una foto de la imagen antigua y no la admitió ya que quiso hacer su propia inspiración. Tal fue el interés que el escultor puso en realizar esta obra que en su última visita a Hellín, Semana Santa de 1987, hizo una revelación sobre en quien posó para lograr la gran belleza de esta imagen, fue su propia esposa en quien se inspiró, secreto este que con lágrimas en los ojos ella misma afirmó. Sobre la imagen se tienen muchas anécdotas, así como el brazo en el que la imagen porta la copa es movible, debido que cuando se estaba esculpiendo con ese brazo la imagen se retiraba el pelo, cosa que no gusto mucho por parecer algo provocador, por lo que decidieron bajarlo y ponerle una copa asemejando el tarro de ungüento.

 La nueva imagen tuvo un coste de 35.000 Ptas, y llego a Hellín en el año 1944, no pudiendo desfilar hasta el año siguiente 1945, en este año desfilo sobre el trono de la antigua imagen y sus porteadores o costaleros lo hicieron sin túnica. No fue hasta el año 1952 en estreno un nuevo trono de grandes dimensiones diseñado por el propio D.Federico Coullaut y tallado por D. Andrés Rodríguez, su coste fue de 70.000 Ptas, y el antiguo trono fue donado a Isso. Los relieves de este nuevo trono fueron realizados por el padre de D. Federico del cual heredó el apellido y el arte. Fueron relizados por los años treinta y deseando el hijo que se posaran en el trono que había diseñado para portar su obra maestra. La Hermandad con su nueva imagen era admirada por todos, el gran peso de su trono, hizo que tuvieran que ser hombre curtidos los que portaran el mismo, la buena relación con el mundo del trabajador por parte de Juan Antonio Molina, al ser cosechero de esparto, eran muchos los hombres que iban a sus montes espartizales a realizar el duro trabajo de arrancar la fina fibra que, por aquella época, era el oro verde de muchos Hellineros. Todos se encargaban de que todo saliese bien año tras año, la belleza de la imagen la alegría con la que desfilaba, le hacían ser mucho más majestuosa, cuando de lejos se escuchaban las finas cornetas y cornetines del ejército. Año trás año venía la Banda de cornetas y tambores del Regimiento Inmemorial de Ingenieros militares de Madrid. Primero era le Brigada D. José, de sobrenombre "El chato", pasado este a la reserva, le siguió al frente de esta banda militar el que empezó a venir de cabo, el bueno de Carmelo, terminando de venir a los desfiles con la graduación de Brigada. Era esperada esta banda, por los solos que sus jefes realizaban y la majestuosidad en los desfiles.

 Pero a la Magdalena le llegó su época de vacas flacas, fue por la mitad de los años sesenta, cuando el oro verde bajó, llega la emigración y esos desinteresados hombre portadores de imágenes se retraen, ya se tiene que llegar a realizar una carroza en el año 1972, en los talleres Lucas y con el motor de un coche donado por Francisco López Chicheri. Ya las bandas militares estaban en el recuerdo, momentos aquellos duros y llenos de anécdotas, pero al frente de la Hermandad estaban dos entusiastas Juan Antonio Bleda Martínez y Emilio Sánchez Villena que pidiendo por y para su Santa poco a poco salían adelante, era gran cariño que sienten por esta Hermandad y esta imagen, era el recuerdo y el no poder dejar lo que desde su niñez habían vivido. Los tiempos cambiaron de nuevo se realizan nuevas túnicas y se incorporan capas a todos los hermanos, confeccionadas por las hermanas clarisas, vuelven de nuevo bandas militares, de Gaitas y hasta esa de carácter militar que traía un cordero como mascota. Otra vez recompuesta la Hermandad se incorporan a los anteriores Lorenzo García, Alfredo Rodríguez, Manuel Talaya, Luis Romero, Antonio Moreno, Ramón García, José Mas, Juan Diaz y Antonio Egea.

 Un nuevo impulso sufre la Hermandad, incrementándose el número de hermanos, se vuelve a sacar a la imagen portada a hombros, no faltaba nunca su banda de música aún teniendo que ser costeados muchos de los gastos por los bolsillos de todos ellos. Muchas fueron la vivencias de esta gente al frente de la Hermandad y mucho el trabajo realizado por todos ellos, actualmente la Hermandad funciona con toda la Junta renovada, todo es gente joven, que intentamos añadir nuestro grano de arena a la vez que hacemos algo que nos gusta y sentimos, la Hermandad cuenta con unos doscientos cincuenta hermanos tenemos el orgullo y satisfacción de vernos todos los años acompañados por los toques de la Banda de cornetas y tambores Virgen Reina de Hellín, pero seguimos contando con la ayuda de todos los que por esta Hermandad han pasado, por su trabajo realizado y apoyo actual, pero sobretodo por seguir contando con la gran ayuda de Juan Antonio Bleda y Emilio Sánchez que siguen con nosotros haciendo todos los años una mejor SEMANA SANTA.

La Hermandad

 

Artículo aparecido en el Número extraordinario de Semana Santa de EL DIARIO DE HELLÍN 2003

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