![]() |
||||
|
Semana Santa - Artículos |
||||
|
||||
¿EL origen de la Tamborada de Hellín?
“ En las torres de la catedral de Santiago existían unos instrumentos de percusión denominados matracas, que sonaban con el estrépito de una enorme carraca y se utilizaba durante los oficios de la Semana Santa. Coincidiendo con el Jueves Santo, entraron las tropas napoleónicas en la catedral. Las matracas se pusieron a sonar, retumbando estrepitosamente en las piedras del claustro catedralicio. Los franceses, al oír el impactante ruido, imaginaron que correspondía a los zuecos de millares de personas que se acercaban para acorralarlos y huyeron despavoridos. Tan singular episodio fue descrito irónicamente por la prensa local como “el combate de las matracas”. Hace años, la Asociación de Tamborileros junto con el Ayuntamiento, hicieron una labor importantísima, a través de los Certámenes Literarios sobre los Orígenes de Tambor, para tratar de dar luz a esta tradición que permanecía oculta en la historia de nuestro pueblo. Tras estos certámenes y gracias al trabajo y la investigación de Juan Francisco Jordán, Tomás Merlo Sánchez, Losada Azorín, José Antonio Iniesta, Antonio Moreno García, entre otros, hoy podemos tener datos objetivos y claros de cómo surge y evoluciona esta tradición. Ello supuso que la vieja leyenda pasase a un segundo plano y que únicamente se hiciese referencia a ella para hablar de su existencia, pero que indicando que carecía de toda credibilidad. Al incluir el actual equipo de gobierno del Ayuntamiento la trasnochada leyenda el su campaña “Hellín víveme”, entiendo que de alguna forma están devolviendo un protagonismo inmerecido a una explicación que carece de solvencia, y están tirando por tierra todos los esfuerzos que los historiadores y estudiosos del tema hicieron para descubrir el verdadero origen de la Tamborada de Hellín. Un asunto tan serio para los hellineros, debería ser tratado con más rigor, dicho todo esto con el mayor de los respetos hacia quienes lo han ideado. Luis Manuel López Martí
Artículo aparecido en el Número extraordinario de Semana Santa de EL DIARIO DE HELLÍN 2003 |
||||
|
||||