![]() |
||||
|
23 de Julio de 2007 |
||||
|
||||
|
RAREZAS A pesar de los intentos en esta aldea global de uniformar y hacerse sentir alienados a los ciudadanos, a través del pensamiento, la política, el trabajo, el consumo y las modas, como en "Un mundo feliz" de Aldous Huxley. Sin embargo siempre surge innato en muchos individuos un intento de rebeldía y oposición a ser un borrego, un número más. Lo más escandaloso o que resulta más evidente en estos tiempos son los friquis o frikis (que uno no sabe como trasladar al castellano este anglicismo), personajes que llaman la atención sobre todo por su aspecto estético y su alocución estrambótica, diferentes los más, trasgresores algunos y estrafalarios otros, pero que marcan un discurso distinto al resto de la sociedad. La cosa sin embargo no va de frikis, aunque sean el mejor ejemplo sobre rarezas llevadas al límite, tampoco de manías u obsesiones. Las peculiaridades propias de cada individuo nos pueden acercar a su conocimiento, pudiendo ser cercano o lejano según las características de las mismas. En los regímenes totalitarios o en la pasada dictadura el término raro se aplicaba de forma excluyente a colectivos que no comulgaban con la doctrina oficial, raros eran los homosexuales, los protestantes, los comunistas e incluso los intelectuales. Por eso ahora es importante poner freno a personajes como los gemelos polacos Kaczinsky, presidente y primer ministro respectivamente de su país, que ansían aplicar políticas excluyentes a ciudadanos europeos propias de otro tiempo y otro lugar, que ya creíamos haber superado. Ellos podían ser perfectamente un par de friquis de pequeña estatura en esta nueva Europa, aunque su aspecto exterior no los delate. Por sus rarezas les conoceréis, y posiblemente les aceptareis porque estas connotaciones, son particulares y solo sirven para sentir la diferencia, la individualidad del sujeto, sin molestar ni hacer daño a nadie. Recuerdo las primeras sensaciones de mis rarezas individuales, cuando adolescente, en un cine de barrio los espectadores renegaban de películas musicales como West Side Story o Funny Girl (Una chica divertida) interpretada por Barbra Streisand. Una sensación distinta sentía en mi interior, mientras los demás hablaban, renegaban y se aburrían, a mi aquellas películas me gustaban, raro, raro. Ahora cuando todos reniegan del cine español, a uno que no tiene sentimientos de patriota rancio le gusta nuestro cine y también las películas francesas, más que el cine americano. Mi última rareza cinematográfica consiste en la búsqueda de la película Hair en DVD y presumir de haber conseguido también en este formato "El desencanto" una película de Jaime Chavarri tipo documental sobre la familia Panero, sobre los que tengo mi particular obsesión como personajes inauditos. Extraño resulta comprar de vez en cuando algún libro de poesía, para ocupar el tiempo cuando uno tiene las horas bajas o altas, depende de la estación y el ánimo. Aunque no reniego de la literatura de consumo tan habitual en estos tiempos de industria y mercado mis privados son el libro de memorias de mi paisano Paco Nieva "Las cosas como fueron". Por su sencillez y rotundidad "El coronel no tiene quien le escriba" de García Márquez, "Mujer de rojo sobre fondo gris" de Miguel Delibes, también entre mis favoritos "El extranjero" de Camus y "La realidad y el deseo" de Luis Cernuda. Sin contar mi obcecación por el Postismo y sus protagonistas Eduardo Chicharro, Silvano Sernesi y Carlos Edmundo de Ory junto a Ángel Crespo el mismo Paco Nieva y Gloria Fuertes, personajes inauditos y extravagantes que ocupan mis rarezas particulares. Individuales rarezas son algunos vinilos que descansan en la estantería de casa, el tiempo les dará solera como al buen vino. Desde "Puente sobre aguas turbulentas" a "Graceland" de Paul Simon, el Rock&Rios, el mejor pop de Adolfo, Canovas, Rodrigo y Guzmán, algunos cantautores y "The Juliet Letters" de Elvis Costello. Hubo un tiempo que aunque por edad no tenía lógica, tuve un especial interés por la música del "Ultimo de la fila" después pasada la novedad, tuve la impresión que era más de lo mismo y desconecté como vulgarmente puede decirse, aunque poseo trabajos de la primera época. Quien si conserva una gran cantidad de vinilos es alguien que parece friqui y quizás lo sea un poco, pero al que admiro como una rareza más. Paco Clavel, que hace unos cuantos años gracias a su gran colección de discos, hizo un estupendo programa de radio llamado "La flor de la canalla". De torpe aliño indumentario dice el poeta. Por distinta tengo mi torpeza, mi sensación de elegir la opción equivocada y ponerme siempre al lado de los perdedores, constantemente abrumado por la Ley de Murphy. Debo contarles que hablando sobre mis propios gustos y rarezas, escribiendo esta especie de confesión particular, escucho música de fondo de mi última extravagancia. Hace unos días no pude resistirme a comprar en una gran superficie un doble CD de los éxitos de Gato Pérez (cantante emblemático de la rumba catalana) desde que salio el documental de Ventura Pons "El gran gato" aumentó mi interés por este desaparecido músico. Algo que aquellos que me conocen les extrañará sobremanera, y como dice el refrán "Quien no te conozca que te compre" Fdo: Rafael Toledo Díaz. |
||||
|
||||