Hellín Deportivo: Floren; Julio, Sila, Oscar, Fran; José
Manuel (minuto 46, Rafica); Juanillo, José Vicente (Minuto 57, Ciro); Herra;
Angel (minuto 66, Juanma) y Añón.
Torpedo 66: César; Cristian, Israel, Gustavo, Jandri
(minuto 80, Josué); Dani, Jacinto (minuto 52, Roberto), Alvaro, Jesús
(minuto 90, Machuca); Barbero y Arrogante.
Arbitro: Sevilla Lérida, de
Ciudad Real. Mal. Amonestó al hellinero Añón; y a los
toledanos Cristian, Jandri, Jesús y Barbero.
Goles:
0 - 1. Minuto 28. Gustavo, de cabeza.
1 - 1. Minuto 77. Herra, de cabeza, tras la
falta botada por Rafica.
2 - 1. Minuto 93. Balón al área que peina Oscar y, a
bocajarro, Herra cabecea lejos del alcance de César.
Incidencias. Partido de la 31ª jornada de
liga del Grupo XVIII de la 3ª División disputado en la tarde del sábado en
Santa Ana, ante unos 300 espectadores que dejaron en taquilla
cerca de 500 euros. Temperatura algo fresca, y cielo encapotado, aunque al
final no llovió. La mitad de la segunda mitad se jugó con luz artificial. En
las gradas, Gabriel Ramón Florit, mister del Almansa, y
algunos hellineros vestidos de tamborileros.
EL DIARIO /M. G. Dos testarazos de Herra en la
recta final del partido, hundieron la línea de flotación, hasta ese momento,
impecable de un gran bloque como el Torpedo 66 que se jugaba
mucha de sus opciones de permanencia en la categoría, en el partido que ayer
disputó en Santa Ana. Los de Eloy Jiménez, sin hacer un
gran partido, apelaron al buen ánimo y optimismo que reina en el equipo tras
los últimos marcadores, para conseguir la tercera victoria consecutiva.
Ayer, Sábado de Gloria en Hellín, se puso
de manifiesto nuevamente, lo complicado que resulta jugar en la Ciudad del
Tambor y de la mejor Semana Santa del mundo a cualquier deporte, en este
caso al fútbol, y un partido oficial del Grupo XVIII de la 3ª División. A
fuerza de ser sinceros, los locales no jugaron bien. Tampoco el
Torpedo 66 que, sin duda, pagó en la recta final su atrincheramiento
sobre César cuando mandaban en el marcador, ante un Hellín
que apretó los dientes en el último cuarto de hora.
Lo suficiente para que se llevara la victoria: es posible
que el fútbol le esté devolviendo, como la vida misma, al Hellín,
lo que tantas veces ha perdido o se ha dejado en el camino en estas jornadas
pasadas. Ahora, todo se ve con otros ojos. El Hellín Deportivo
no necesita realizar un gran volumen de fútbol y de oportunidades para sacar
los partidos adelante. Ya lleva tres seguidos, y algunos, desde la grada,
comentaban, en tono irónico, que como dure mucho más la liga, el equipo
acabará jugando los Play Off de ascenso a la 2ª B.
El Hellín no estará en la liguilla, pero a
la mente de todos viene la reflexión que, a poco que el equipo hubiese
agarrado muchos de los puntos que se le escaparon in extremis, sí que
estaría ahora mismo, a falta de siete jornadas para el final, codeándose con
los equipos que buscan los Play Off.
Cambios en el once
Hipótesis y conjeturas aparte de lo que fue y no pudo
ser, el partido de ayer fue de los típicos en Semana Santa en la ciudad
hellinera, donde resulta tremendamente complicado aislarse de la gran fiesta
y, de un día para otro, cambiar el chip para vestirse de corto y saltar a
jugar. De entrada, Eloy sorprendió con la presencia de Ciro en
el banquillo tras su racha goleadora; con José Manuel, haciendo del
sancionado Encinar; y Añón, por el costado izquierdo.
A pesar de todo, el Hellín creó la primera
ocasión en el minuto dos, en una gran acción individual de Juanillo,
con entro al segundo palo que cabeceó José Vicente, pero al que no
llegó Herra, en el punto de penalty. Poco después, Añón rompió
muy bien por el costado izquierdo, aunque algo forzado disparó a la manos de
un César muy seguro toda la tarde, hasta la recta final.
Ahí se acabaron al ocasiones hellineras, porque el
partido se perdió en faltas, imprecisiones, pelotazos, de un Hellín
muy bien taponado en las bandas, por lo que Julio, ni Fran,
apenas dieron incorporarse al ataque. Los toledanos, muy serios, hacían gala
de su gran físico y sin fisuras atrás, para mantener a raya al Hellín;
incluso, en el minuto 28, en la única acción sobre el portal de Floren,
Gustavo remató de manera impecable un balón al segundo palo, que colocó
en el otro lado de la portería.
A remolque
Con el marcador en contra, el Hellín se
atascó aún más si cabe, sin poder encontrar la clave para perforar la
defensa, ya de cinco hombres, que ordenó Javier Rosado, para lograr
mantener la diferencia, al menos hasta el descanso.
En el intermedio, José Manuel se quedó en la
caseta y compareció Rafica, con el fin de ganar en presencia en el
centro del campo, pero poco cambió la decoración, a excepción de un cabezazo
de Ángel, desde cerca, al que respondió muy seguro César,
colocado en el centro del marco.
El tiempo pasaba, sin que en el ambiente flotara la
posibilidad de conseguir, al menos el empate. El Pelón da entrada a
Ciro y Juanma, mientras que Javier Rosado también mueve
sus piezas, después de que a esas alturas del choque, el cuadro blanquinegro
hubiese renunciado el ataque y a la posibilidad de poder sentenciar.
Poco a poco, el Hellín fue empujando y
ganando metros, aunque en un bombeo de balones que el Torpedo
sacaban de la cueva sin excesivos problemas. Sin duda, es un cuadro el de
Cebolla, humilde y modesto, pero muy bien trabajado, ordenado y
disciplinado, algo que tan sólo puede conseguir uno de los mejores
entrenadores del Grupo, como Javier Rosado.