EL
DIARIO /M. G. Al igual que ocurrió hace dos años, la Procesión de
la Oración del Huerto fue suspendida, a pesar que en el momento en
que los presidentes de las cofradías y hermandades participantes tomaron la
decisión de no reiniciar el recorrido la lluvia que, dos horas antes había
hecho acto de presencia, dejó de caer.
La medida la dio a conocer a los asistentes que llenaban
la Iglesia de la Asunción esperando acontecimientos, el
presidente de la Asociación de Cofradías y Hermandades, Carlos
Martínez, cerca de las 9.30 de la noche, es decir, casi dos después de
que se hubiese iniciado el desfile.
En el momento en que la lluvia comenzó a hacer acto de
presencia, sobre las 19.45 horas, en las calles ya se encontraban desfilando
la Hermandad de La Cruz, La Samaritana, y también acababa de
realizar su salida por la puerta del templo, la titular del desfile, la
Oración del Huerto.
Deliberaciones
Rápidamente el cielo, al igual que había ocurrido desde
primera hora de la tarde, comenzó a descargar con fuerza, acompañado de un
fuerte viento, que obligó a las tres hermandades que se encontraban en pleno
recorrido, a tener que regresar a la Iglesia de La Asunción, a
toda velocidad, para evitar desperfectos en las tallas
El resto, los que estaban ya formados o aguardaban su
turno, permanecieron resguardados en el templo. En una primera intervención,
tanto Carlos Martínez, el presidente de la Asociación,
como el párroco, Victoriano Navarro, señalaron que la decisión
definitiva se adoptaría tras una reunión que duró unos 45 minutos.
Finalmente, la decisión fue el no reanudar el recorrido,
al no tener claro que no volverían a caer nuevas precipitaciones, dada la
inestabilidad que se está viviendo durante toda la Semana Santa; el estado
mojado de las calles, y el hecho de que mucho público, ante lo desapacible
de la noche, ya había decidido marcharse.
Lo cierto que fue un detalle que vino a deslucir lo que
había sido una tarde en la que de nuevo, se obró el milagro de Semana Santa,
al igual que ocurrió Domingo de Ramos. Sobre las 13.30 horas comenzó la
lluvia, tal y como ha ocurrido en los tres últimos años, que llevó de
intranquilidad a los miles de tamborileros que se reunieron en torno a las
peñas, para la primera comida de hermandad.
Apotesosis
Pero posteriormente, la lluvia fue haciéndose más fina,
intermitente, hasta que sobre las 17 horas, momento en el que se producía la
proclamación de Francisco Pardo y Asprona, como
Tamborileros de Honor y del Año, respectivamente, desaparecía.
Luego, miles y miles de tamborileros redoblaron con
alegría, pasión y liberando la tensión acumulada por esa circunstancia,
hasta que la lluvia hizo acto de presencia, aunque ésto no impidió que
muchos continuaran con el tambor hasta bien entrada la noche.