El presidente de la
Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha calificó como una
"manifestación espectacular de fervor, pasión, sentimientos y emociones",
la Semana Santa de Hellín, adonde se desplazó coincidiendo con
la Procesión de subida al Calvario que fue suspendida.
José María Barreda, acompañado en todo momento por el
alcalde, Diego García Caro; el secretario de Estado de Defensa,
Francisco Pardo; el presidente de la Diputación Provincial de
Albacete, Ruiz Santos, o el delegado Provincial de la Junta,
Manuel González, afirmó que se trata de una manifestación cultural,
religiosa y artística, "de primera magnitud", en alusión a la Semana
Santa.
Así, el líder del Ejecutivo Regional no dudó al asegurar
que es "absolutamente merecida" la declaración de Interés Turístico
Internacional que la Semana Santa de Hellín acaba de recibir,
al echar un vistazo a las cientos de personas que se encontraban en la
Plaza de la Iglesia, a pesar que la Procesión fue suspendida.
Del mismo modo, Barreda confirmó cualquier tipo de
ayuda económica de la Junta de Comunidades, por si fuese
necesaria la restauración de la imaginería hellinera, a causa de la lluvia
de estos días en Hellín.
Mala suerte
Y es que, mientras que Barreda realizaba estas
declaraciones en la puerta principal de la Iglesia de la Asunción,
la lluvia arruinaba la Procesión al Calvario: "también es
mala suerte que, con la sequía que hemos tenido, y con la falta que nos hace
el agua, se ponga a llover en estos días", exclamó un presidente de la
Junta, quien también se solidarizó con los hellineros "y por el
trabajo de todo un año que me consta que han realizado para poder
procesionar".
Antes, Barreda recorrió el interior de la
Iglesia de la Asunción, donde tuvo la ocasión de consolar a algunos
de los nazarenos, costaleros o componentes de las bandas de música, que, a
esas alturas, ya eran conocedores que la Procesión que se había iniciado con
le salida de algunas de las primeras cofradías, estaba suspendida.
Posteriormente, recibió una medalla de la Virgen de
la Cruz; redobló el tambor que le ofreció un espontáneo, y se detuvo
en comentar lo ocurrido con algunas imágenes, como la Oración del
Huerto, o el Cristo de la Coronación de Espinas, que,
una vez iniciado el recorrido, tuvieron que regresar a la Iglesia de
la Asunción para resguardarse de la lluvia.
Lluvia Viernes Santo
Y es que, la lluvia ha sido la gran protagonista de la
Semana Santa hellinera, ya que por ejemplo el Viernes Santo por la mañana,
volvió a hacer acto de presencia sobre las 6.40 de la mañana. Los numerosos
participantes en el desfile aguardaron la variación de la climatología,
incluso algunas, junto a sus respectivas bandas de cornetas y tambores
emprendieron, sin éxito, un recorrido que ni siquiera pudieron completar
hasta el típico, en esta jornada, Camino de las Columnas.
Una escena que propició lágrimas en los ojos de los
participantes, así como en algunos de los tamborileros que intentaban
sobreponerse a las adversidades.
Además, la lluvia también impidió la conclusión de la
Procesión de El Silencio, ya que cuando algunas imágenes se
encontraban en mitad de El Rabal, como La Sentencia,
volvió a llover, por lo que ésta, y otras, como el Ecce Homo, El
Prendimiento, o Coronación de Espinas, tuvieron que
regresar de manera precipitada hasta la Iglesia de La Asunción,
sin poder llegar hasta el final, algo que sólo pudieron realizar
La Santa Cena, San Pedro, junto a Nuestra Señora del Dolor y
Cristo del Gran Poder.