La concejalía de Festejos pretende aprovechar el Jardín Martínez
Parras como lugar alternativo para la oferta de distintas
actividades culturales, coincidiendo con la celebración de la próxima Feria,
según anticipó ayer, Pilar Roche.
En esta zona verde de la ciudad, Pilar Roche
pretende dar respuesta a una falta de actividades culturales para
determinados colectivos de la población hellinera, con independencia de las
que se realicen por parte de la Asociación Cultural Amigos de Hellín
y el Museo Fernando Picornell.
Además, se conseguiría ganar un importante espacio de la
ciudad para la celebración de distintas actividades, dentro de esas
alternativas que desde el 2003 ha ido buscando la concejala de Festejos,
consciente que el Recinto Ferial se ha quedado pequeño,
comparativamente al crecimiento que la Feria hellinera ha ido experimentando
en los últimos años.
Ganar espacios
En este sentido, la concejalía puso en valor la calle
Lope de Vega, como destino de ubicación de los artesanos
hellineros; la Avenida Castilla-La Mancha en su totalidad; así
como La Rosaleda; los paseos del Parque Municipal,
y el año pasado, como novedad más importante, la calle Obispo Luis
Amigó.
De esta manera, Roche tendrá que derrochar
imaginación para conseguir ganar el mayor espacio posible, ya que no entra
en los planes del Gobierno municipal construir un nuevo Recinto Ferial
que el nuevo Plan de Ordenación Municipal lo contempla junto a la
Pisicna El faro, ya que en numerosas ocasiones, cuando se le ha
preguntado por este proyecto, el alcalde ha asegurado que existen otras
necesidades
Del mismo modo, Roche aseguró que, a menos de dos
meses de la Cabalgata de Apertura, la Feria hellinera está prácticamente
perfilada, a la espera de ajustar los días, las horas y las estructuras
técnicas necesarias para la celebración de algunos espectáculos.
Consolidación de actividades
En la quinta Feria que organizará Pilar Roche, la
idea de la concejala de Festejos es mantener las actividades, que, en el
pasado han funcionado, como las conocidas como las Tardes de La
Rosaleda; el stand de los empresarios y pedanías, o actuaciones en
las mañanas de los fines de semana.
Asimismo, la concejala volverá a apostar de manera
importante por las denominadas Noches de la Caseta, y la
contratación de algunas de las mejores orquestas del país; además de los
conciertos musicales que se podrán contemplar; aunque de manera especial
quiso destacar la actuación que se ha logrado del ballet de Sara Baras.
También habrá actividades para el público más juvenil, como «La
Máquina del tiempo», en colaboración con la FAVE; además,
la mañana del viernes, aprovechando que el Consejo Municipal de
Educación podría fijarlo como no lectivo, se desarrollará «un
espectáculo de mucha calidad», se limitó a señalar la concejala
socialista.