EL DIARIO /M. G. Rubén Martínez prolongó este fin
de semana su dosis de mala suerte coincidiendo con la disputa de la tercera
y penúltima etapa de la Vuelta a Aragón que le llevó al suelo
y a tener que retirarse, tras la fisura que se produjo en su mano derecha,
además de quemaduras en el codo y en la cadera.
Se disputaba una nueva etapa de la Vuelta a Aragón
para cadetes cuando, el corredor helliner que marchaba nuevamente
con el grupo de elegidos, en un momento dado, sus huesos dieron con el
asfalto, lo que le llevó a no poder continuar, a pesar que hoy la carrera
vivirá una jornada de descanso, antes del final mañana.
Lo cierto es que el corredor de 16 años no está teniendo
mucha suerte en la recta final de la temporada, ya que hace una semana
también se vio obligado a abandonar la prueba en línea del campeonato de
España que se disputaba en tierras de Castellón, por
otra caída.
Sin embargo, Rubén Martínez dejó su impronta d un
gran corredor de futuro, al llegar con el grupo de los elegidos, en la
primera etapa que tuvo lugar el pasado viernes, con final en Maella,
tras 66 kilómetros de recorrido.
Bien al comienzo
Posteriormente, Martínez y su equipo murciano, el
Soctec, se clasificaron en sexta posición tras los más de siete
kilómetros de recorrido de la contrarreloj por equipos, hasta que llegó la
fatídica jornada de ayer, con la caída que le obligó al abandono.
A pesar que ya ha abandonado, Rubén permanecerá en tierras
aragonesas hasta mañana, en que concluirá una de las últimas pruebas de la
temporada.