Una semanas después de la aprobación por parte
del Pleno de la Asocaiicón de Cofradías y Hermandades, del
cambio de itinerario de la Procesión de Jueves Santo, vecinos de algunas
calles que se han visto perjudicadas, como Silvela, De Eras, Puerta de
Alí o Perier, no quieren perder el sabor de la
historia de una Procesión de El Silencio, vinculada a estas
calles de la ciudad, durante más de 50 años.
La medida es una continuación a las más de 1.000 firmas
que presentaron ante el presidente de la Asociación de Cofradías y
Hermandades, en el polémico Pleno en el que, con un resultado de
trece votos a favor, tres en contra, y siete abstenciones, se ratificaba un
cambio en el recorrido del desfile de El Silencio.
Estrecho de Franciscanos
Es decir, la Procesión partiría de Capuchinos
y concluiría en el mismo lugar, pero, eliminando las calles anteriormente
referidas de su recorrido tradicional, toda vez que, ante las medidas de
La Santa Cena, la imagen de Coullaut Valera, por ejemplo,
no puede transitar por el Estrecho de los Franciscanos.
Los vecinos, al igual que algunas cofradías que votaron
en contra de este cambio al recorrido, como el Cristo de la Coronación
de Espinas, La Sentencia o Ecce Homo, consideran
desproporcionada la decisión: es decir, que un recorrido con más de 50 años
de historia, se vea afectado por la imagen que debutó en la Semana Santa del
año pasado.
Puntos de vista
Una polémica servida que, algunos, sostienen que conlleva
una compleja y, al mismo tiempo, sencilla decisión. De hecho, los
componentes de la Asociación de Hellineros en la Provincia de
Alicante, verdaderos impulsores de la última imagen en incorporarse
a la Semana Santa de Hellín, habrían comenzado a estudiar la
posibilidad de reducir sus actuales medidas, con el fin de, en el futuro,
ante posibles cambios, acceder por el propio Estrecho o
Mesones, por los que resulta, en el presente, imposible.
Mientras tanto, los vecinos que en el último Pleno del
año pasado, mostraron todo su desacuerdo con esta decisión, han repartido
por numerosas casas y firmas comerciales de la ciudad, hojas en las que se
pide la adhesión a su propósito de recuperar el recorrido antiguo y el sabor
de calles muy asociadas a la Semana Santa.
Una postura que también defiende La Sentencia.
En un comunicado público, han señalado como curioso que "los platos rotos
de algunos los tengamos que pagar quien no tiramos la vajilla al suelo",
en clara referencia a lo desproporcionada, a su juicio, de la medida
adoptada por el Pleno.
Calles emblemáticas
Más adelante, y sin querer entrar en guerras de datos y
cifras que arrojó la votación, primero, de la mesa de trabajo; y luego, del
propio Pleno, sobre el cambio del desfile, la Cofradía
mostraba su pesar ante la desaparición de calles" emblemáticas y
esenciales" en el conjunto de la Semana Santa, contra la voluntad de las
más de 2.000 personas que, recordaron, han mostrado su más firme oposición.
Más adelante, la Cofradía dijo no entender
la postura de algunas colegas que votaron a favor del cambio, al recordar
que, en el pasado, mostraron sus reticencias a la incorporación de La
Santa Cena a la Semana Santa hellinera.
Sin embargo, La Sentencia declaró su optimismo
para que, atendiendo al comentario final que en el Pleno realizó el
presidente de la Asociación, Carlos Martínez, en un futuro no
muy lejano se pueda alcanzar una solución definitiva y óptima para todos,
que pasa por la inclusión de esas calles en el recorrido de la Procesión de
Jueves Santo.
Hay que recordar que se trata de un desfile que, en el
pasado, siempre ha traído verdaderos quebraderos de cabeza, en cuanto a su
conclusión se refiere, y varios han sido los cambios hasta la aprobación del
que parece, de momento, definitivo itinerario.
Cambios en el pasado
Así, en el pasado, la Procesión comenzaba en
Capuchinos para, después de recorrer Gran Vía, López del Oro,
Mesones y alcanzar El Rabal y la Plaza de la
Iglesia, aquélla discurría por las calles Perier, Puerta de
Alí, Estrecho de Franciscanos, De eras, Isabel La Católica, hasta
concluir en el punto de partida
Sin embargo hace algunos años, ya se escucharon voces a
favor del cambio en el final del recorrido. Unos sostenían que, a partir del
Jardín Martínez Parras, y hasta Capuchinos, era
muy poco el público que se encontraba presente en las calles; otros
consideraban como esfuerzo extra llegar al final del recorrido para,
posteriormente, tener que regresar a la Iglesia de La Asunción,
en medio ya del tumulto que se prepara a esas horas para la Tamborada,
pensando en procesionar en la
Una vez ha
concluido la Navidad, la Asociación de Cofradías y Hermandades,
y Peñas de Tamborileros, comienzan a poner en marcha todo el
mecanismo previo a la celebración de una nueva Semana Santa, pensando en lo
que será, el próximo 21 de febrero, los actos ya tradicionales de Miércoles
de Ceniza.
Precisamente en esa jornada, La Santa Cena
será el motivo principal de un cartel anunciador que ya eligió un jurado
hace unos meses, entre las doce fotografías que se presentaron al concurso,
pero, que se mantendrá en secreto hasta ese día.
Lo que todavía no se conoce son los presentadores de las
revistas que, cada año, se editan de Redoble y Tambor; así
como el cartel de la propia Semana Santa y Tamborada que realizará el
artista local, Ubeda.
Pregonero
Sí que hace tiempo, el Pleno de la Asociación de
Cofradías designó al alcalde de Hellín, Diego García Caro,
como el Pregonero de la Semana Santa, en unas fechas en las que se bien se
podría confirmar que la Tamborada de Hellín, tras la
tramitación oportuna que se ha seguido, es declarada de Interés Turístico
Internacional.
En este tiempo, también se decidirá, por parte de la
Asociación de Peñas, el nombre del Tamborilero de Honor que,
todos los años, se impone en el Jardín Martínez Parras, a una
persona o colectivo que, en el pasado, ha destacado por su contribución a la
Semana Santa hellinera.