A través de la Campaña «Vivienda, derecho a una vivienda digna", que este
año se centra en el lema "Los derechos humanos son universales, las
oportunidades deberían serlo", Cáritas Interparroquial se ha querido
sumar a la concienciación entre la sociedad, que la pobreza y la exclusión
social merman, en la actualidad, las posibilidades de acceso a los derechos
fundamentales.
De esta manera, a lo largo de la Campaña, está previsto
que se lleven a cabo distintas dinámicas de grupo, junto a actividades
coincidiendo con las catequesis y Confirmación
Ayer, el director de la institución en Hellín, Juan
Sánchez, señaló que en Navidad se decidió elegir el derecho a la
vivienda como elemento imprescindible constitutivo de la dignidad de todo
ser humano, que se niega, denunció, a algunas personas.
Al hilo de campaña que se desarrollará hasta abril, se ha
recordado que los colectivos más vulnerables de la sociedad, dependiendo de
su situación jurídica, sexo, estado civil y nacionalidad, tienen serias
dificultades para poder acceder o mantener una vivienda adecuada.
Situación complicada
Así, han aludido a los alquileres desorbitados, y
escasos, existentes en condiciones, en ocasiones denigrantes y en barrios
desfavorecidos, con escasas infraestructuras a nivel de sanidad, educación u
ocio.
Para Cáritas, el problema se incrementa para los
inmigrantes indocumentados que llegan a España, al hacer mención a
los propietarios que se aprovechan de la situación desesperada de estos
colectivos, ofreciendo viviendas de mala calidad, a precios muy elevados.
Más adelante, Cáritas ha recordado que, en la
actualidad, casi el 90 % de la deuda familiar la absorbe la hipoteca de una
vivienda que, en los últimos años, ha subido 18 veces más que el poder
adquisitivo.
Parque mobiliario
En este sentido, Sánchez ha recordado que España tiene el
mayor parque inmobiliario de la Unión Europea. Pese a ello, es el
país con más difícil acceso a la vivienda, aunque el número de viviendas que
se construyen cada año por 1.000 habitantes, es de 18; frente a las cinco
que se realizan, de media, en el resto de Europa.