EL DIARIO /M. G. Rosario Álvarez será la nueva
presidenta de la Asociación de Viudas de San Rafael, al
obtener la mayoría absoluta en el proceso electoral que se presentó para
sustituir a Mari Dolores Úbeda, su antecesora fallecida el año
pasado. La meta de la Asociación es «la viuda por la viuda.
Ayudarnos a seguir viviendo mejor", dijo.
De esta manera, después de seis meses sin presidencia,
una de las fundadoras de la Asociación fue elegida «porque
yo tengo mucha ganas de trabajar, y no quería que esta Asociación tan
entrañable se hundiera; por la memoria de María Dolores, y por las muchas
actividades que tenemos en mente".
Álvarez, que señaló que «presidentas somos todas,
porque todo se decide bajo el consenso», estará acompañada por María
Callejas, en las funciones de secretaria; Juana Callejas,
tesorera; y como vocales, Encarnita García; Donina Iniesta y Paqui
Quílez.
Actividades
Recientemente, acaban de conseguir cuatro cursos: entre
ellos, relacionados con la memoria, la estima personal, que se imparten los
lunes, martes y jueves; y también está prevista la realización,
gratuitamente, de algún viaje al exterior
La Asociación de Viudas también plantea la
realización de alguna actividad coincidiendo con el día de La
Candelaria, como una Misa en la Parroquia del Corazón de
Jesús, que se aprovechará para confraternizar en torno a una
merienda, tal y como ha venido siendo la tradición de los últimos años.
Además, en esta ocasión se invitarán los padres de los niños que este año se
han bautizado.
La Asociación se creó en Hellín hace unos
seis años, tras la llegada a Hellín procedente de la
Asociación de Albacete, de Lola Úbeda. La propia Rosario
Álvarez y Pilar Guerrero relanzaron este colectivo que, con el
paso del tiempo, ha aumentado en el número de sus componentes. Actualmente,
abonan una cuota de quince euros al año.
Una Asociación unida por el mismo dolor que
supone el fallecimiento de sus maridos, en algunos casos, durante muchos
años, algo, confesó, «a lo que nadie se acostumbre a pesar del tiempo. Te
queda un vacío enorme con la persona con las que han compartido buenos y
malos momentos, como en todos los matrimonios», de ahí que justificó la
razón de ser de esta Asociación.