EL DIARIO /M. G. Un aceite de la Almazara San
Joaquín, de Agramón, acaba de recibir el premio, «Gran
selección oro", en la categoría de aceite de oliva virgen extra, sin
denominación de origen, de Castilla-La Mancha.
La familia De Gea Borredat recibía el premio en el Paraninfo
de la Universidad de Castilla-La Mancha, de manos de la ministra,
Elena Espinosa, y el presidente de la Junta de Comunidades,
José María Barreda.
Es el segundo premio de esta empresa familiar que surgió
en 1989, tras el alcanzado en la 50ª edición de la fiesta del olivo, en la
localidad toledana de Mora, donde el aceite de la pedanía fue
distinguido con el primer premio "Olivo de Oro-2006".
Nacimiento
Ha sido la recompensa a esta almazara que nació ante la
demanda de los oleicultores de la zona que tenían que transformar sus
aceitunas dentro de un Valle, como el de Agramón, donde esta
dedicación no es casual ya que el cultivo del olivo y la elaboración de su
aceite, se ha desarrollado a lo largo de varios siglos, por la peculiaridad
de sus tierras y su agua con un alto índice de salinidad.
Una empresa, en sus orígenes, que estuvo compuesta por un
empiedro con tres piedras crónicas; una prensa; vagonetas con capachos o
depósitos de hierro, en una época en que la aceituna era transportada en
espuertas de esparto. La sabiduría de aquéllos ciudadanos fueron los que
guiaron a Miguel Borredat en sus comienzos.
Desde entonces, la almazara se ha ido desarrollando a la
par que el cultivo del olivar mejorando sus instalaciones. En la actualidad,
sus instalaciones albergan sistemas de transformación de los más avanzados,
y todo el proceso de producción y almacenaje es moderno y exigente, con los
criterios de calidad que se están imponiendo.
La Casa Grande
Los vestigios más antiguos de elaboración se aceite se
encuentran en «La Casa Grande", alrededor de la cual se fundó
Agramón. Sin embrago, en la década de los 60, dejaron de funcionar las tres
almazaras que se encontraban en funcionamiento.
Este declive en el cultivo y elaboración se debió a las
fortísimas heladas sufridas en toda la comarca. Todo el olivar hubo de ser
talado y sufrió prácticamente su abandono, uno de los motivos que impulsaron
la masiva emigración que sufrió Agramón en años posteriores.
En un comunicado, la almazara quiso tener una mención especial para todos
los oleicultores o familias que han formado parte de todo el proceso de
producción del aceite de oliva, en un reconocimiento a todos los que forman
parte de esta familia de producción.