Como el presidente declaraba el pasado domingo no a la finalización del
partido que el Hellín Deportivo disputó, y perdió, en
Alcázar, 2 – 1 ante el Gimnástico, la temporada a la
que quedan 12 jornadas va a ser recordada como la de la maldición de los
porteros.
Y es que, el penúltimo episodio relacionado con el marco
hellinero, ha tenido como protagonista a un Gabri que, en la víspera
del choque ante el Alcázar, comunicó a la directiva hellinera
y a Javier del Pueblo, sus intenciones de abandonar el conjunto de
Santa Ana, fundamentalmente, por motivos personales.
El pasado lunes, el portero granadino de 24 años, aseguró que por
cuestiones personales mías y que no vienen al caso, necesitaba vivir en un
piso solo en Hellín; pero al final hemos convenido con la directiva,
para que sólo tuvo palabras de elogio y agradecimiento por el trato
recibido, que lo mejor era rescindir el contrato, porque no me encontraba
bien».
Honrado y sincero
Gabri ha querido ser de esta manera honrado y sincero,
«porque en este estado, es mejor para todos que me vaya, porque nadie tiene
por qué pagar el momento especial o las circunstancias que en ese momento te
están tocando vivir".
Gabri llegó al Hellín el pasado mes de
noviembre, para sustituir a Javier Soto que, de igual forma, por
motivos personales decidido abandonar el club. Debutó en la derrota del 3 –
0 en Almansa tras fichar esa misma semana ante la lesión de
Floren.
Durante estos meses ha sido uno de los jugadores más
cuestionados por algunos sectores de la afición, algo que dijo que no le
preocupaba especialmente, «porque tengo la conciencia tranquila que he
hecho mi trabajo lo mejor que he sabido; que he podido fallar en algunos
momentos puntuales, no lo niego», admitió, pero también explicó que
cuando las cosas no marchan bien, la responsabilidad es de todos. No hay que
buscar, creo un solo culpable».
Y precisamente, Gabri se marcha cuando, tal vez
estaba viviendo su momento más dulce, tras el penalty que detuvo al
Tomelloso, y varias paradas de mérito ante el Manchego,
en lo que fue la victoria ante los ciudarrealeños. «El problema,
simplificó, es que cuando los marcadores no llegan, la excusa perfecta es
hablar de algo o de alguien: seguro que si la pizca de suerte que nos ha
faltado en algunos partidos para ganar nos hubiera acompañado, hoy Gabri
sería el mejor portero del mundo y el Hellín, el mejor equipo".
Floren, a punto
Mientras tanto, Floren ha iniciado ya la última
fase de su recuperación, tras la operación en la mano que sufrió el 31 de
diciembre del año pasado, y en un par de semanas podría estar a las órdenes
del técnico, José Vicente Ibáñez, Jovi.
Mientras tanto, ante La Solana no estará el
delantero Añón, ya que el marbellí ha de pasar por el quirófano,
aunque regresará Rafica, cumplido su partido de sanción ante el
Alcázar, mientras que habrá que esperar la evolución de Juanma,
lesionado en el primer tiempo del último partido.
También José Vicente, defenestrado en los últimos
choques, podría volver a tener una oportunidad ante el equipo solanero que
se encuentra en situación casi desesperada, al ver que Miguelturreño
y Torpedo 66 le están echando el aire en la nuca.