El Hellín jugó como los ángeles en esa
primera mitad para enmarcar. Al menos, contextualizando lo que es la 3ª
División hoy día, donde los equipos prefieren, en su mayoría, el pelotazo
largo, sin hilvanar jugadas o más de dos toques seguidos. Ayer, los de
Eloy Jiménez ofrecieron a su parroquia lo mejor de su repertorio, basado
en la entrega, la raza y la presión muy arriba.
Y es que, la presión de Herra, Juanma, Angel, Ciro
y Encinar en la zona de creación y la defensa visitante, era
angustiosa para los de Antonio Cazalilla que encima, cuando apenas se
habían jugado dos minutos de juego, venían cómo Angel se marchaba por
el costado izquierdo, se giraba con calidad y Rafica, libre de marca,
peinaba con intención y ajustado al palo, lejos de Eduard.
Un Hellín encorajinado
Los hellineros no se conformaron y siguieron tocando,
desafiando a la fuerte temperatura, sabedores que este factor en la segunda
mitad, como así luego ocurrió, podría pasar factura. Pero no había tiempo de
pensar en lo que luego llegaría, y sí en de la sentencia, que bien pudo
llegar en el minuto 22, en un cabezazo de Herra, flojo, desde el
punto de penalty, a las manos del portero; o en el 28, en un córner que, en
el primer palo, otra vez libre de marca, Juanma peinó pero algo
desviado.
Del Conquense, poco o nada a destacar, pero
más que por errores suyos, es que el Hellín no le dejó ser el
líder que esta temporada ha roto todos los registros en este Grupo. Salvo
tres o cuatro faltas al borde del área, algunas de ellas, muy protestadas
por el público a un colegiado que no estuvo muy afortunado, Floren
apenas tuvo que intervenir.
El líder se crece
Pero todo cambió en la segunda parte. En el vestuario, la
Balompédica ya sabía que el Guadalajara, su más
directo rival por el campeonato, había perdido en Villarrobledo,
y Antonio Cazalilla cantó las cuarenta a la plantilla y a un once al
que se incorporó Futre. El habilidoso delantero que el Hellín
pretendió en pretemporada, le dio otro aire al equipo conquense, ya que suya
fue la primera oportunidad en el primer minuto de juego aunque, algo
escorado, mandó el balón al lateral de la red.
Pero la acción anunciaba las intenciones del líder de ir
a por el empate y, de esta manera, sentenciar la liga, hasta que en el
minuto ocho, una acción el propio Futre hasta la línea de fondo, lo
remachó llegando en segunda línea Jesús, lejos del alcance de
Floren.
A partir de ese momento, el equipo blanquinegro se creció
y fue descaradamente a por la victoria. Así, en el minuto once, Javi
Gómez, jugador con una punta de velocidad más que el resto, excepto con
Oscar-el central volvió a estar soberbio-, obligó a Floren a
tener que lucirse.
Eran los momentos más delicados de un Hellín
al que se le veía algo cansado por el generoso esfuerzo de la primera
mitad, y que respiró de nuevo cuando, al cuarto de hora, el lateral
García Rubio remató en el segundo palo intentando sorprender en el
primero, a un Floren que evitó la igualada.
El Conquense daba muestras de su potenciar.
A esas alturas era ya un ciclón desatado. En el 19, una gran acción
individual de Jesús, marchándose de todos cuantos rivales le salían
al paso, murió en el área con otra gran actuación del portero tobarreño.
El mister hellinero movió el banquillo, intentando
recuperar el oxígeno por el carril derecho, con la presencia de José
Vicente, que se colocó en la banda derecha con Ciro. En el otro
lado, Javi Gómez lograba llegar a un balón increíble, con una
poderosa zancada, pero se volvió a encontrar con la gran respuesta de
Floren.
Ultimo susto
Poco a poco, el Conquense bajó el pie del
acelerador, en parte, por el esfuerzo realizado en medio del sofocante
calor, aunque aún le quedaron fuerzas para que en el 26, una indecisión
entre Oscar y Floren, a punto estuvo el omnipresente Javi
Gómez de aprovechar aunque, escorado, el nueve lanzó el balón a la
madera.
El Hellín se quitó de encima la presión y
Sila, desde el centro del campo, obligó a Eduard a tener que
enviar el balón a la esquina. Poco después, José Vicente recibió un
balón en el pico del área que prefirió no rematar y sí ceder en corto a
Ciro.
La recta final es de muchos espacios y de incertidumbre,
entre dos equipos ya muy cansados sobre la lona. Aunque el último golpe lo
dio el Conquense, con otro disparo increíble de Javi Gómez
que estremeció la cruceta, para dejar el partido en tablas y a los de la
Ciudad Encantada, sin poder ganar, por sexta vez en su historia,
en