EL DIARIO / M. G. Rosa Pilar Sáez denunció ayer el
«linchamiento» que el Interventor municipal está recibiendo por parte
del Gobierno municipal, tras la denuncia que planteó la pasada semana en un
diario de tirada nacional, preguntándose en caso contrario, la actitud que
hubiese mantenido el actual alcalde y el resto de sus concejales.
«Estoy segura que hubiesen planteado concentraciones,
manifestaciones y encierros», avanzó la número de la lista del PP
de cara a las elecciones municipales del 27 de mayo, en la sede de
la calle Sol con la presencia del concejal, Alonso Pérez.
«No hay derecho a que se trate así a una persona hasta que se juzguen los
acontecimientos».
De esta manera, Sáez denunció las maniobras de
Caro para intentar detener las fotocopias sobre esa información que el
PP ha realizado sobre el reportaje que se publicó hace
justamente una semana, para enviar a los domicilios de los hellineros. Así,
celebró la autorización de la junta electoral de autorizar ese envío,
«porque sólo queremos que los ciudadanos sepan lo que ocurre en Hellín»,
al considerar que Caro «aún no ha dado ni una sola explicación».
Sobre las puntualizaciones de Javier González, secretario general de
la UGT, al que se refirió como «el marido de Pilar
Cañabate», saliendo en defensa del Interventor accidental, Francisco
Roldán, le pidió que «no ponga en mi boca declaraciones que yo no he
hecho», al señalar que «para mí todos los trabajadores del
Ayuntamiento tienen una gran consideración y mi respeto. Por encima de todo,
está el valor de las personas».
Acerca del líder sindical, opinó que «para ser
representante de los trabajadores, lo primero tiene que ser un trabajador.
Que no venga a darme lecciones, dijo, «una persona que ha sido
condenada por vulnerar los derechos fundamentales de los trabajadores»,
en lo que calificó «un hecho insólito» en toda España.
Malas costumbres
En este sentido, criticó la «mala costumbre» del
PSOE, a nivel local y regional, de «utilizar» a los
componentes de colectivos y asociaciones afines a sus ideas, para realizar
un defensa del alcalde y el Gobierno de turno, y atacar al PP,
«aunque existen asociados que no están de acuerdo y comparten en
ocasiones esas manifestaciones», añadió.
De esta manera Sáez señaló que una de las primeras
medidas que su partido adoptará en caso de ganar las elecciones, será
recuperar el ambiente de libertad, «para que los colectivos puedan
expresarse de manera libre y manifestarse con claridad, sin miedos a perder
las subvenciones».
Por su parte, Alonso Pérez confirmó la solicitud
que han planteado al alcalde, para que les entregue una copia testimoniada
de Secretaría, en el que se valoraba las últimas actuaciones
del Interventor: «de lo contrario, el informe no existe y pondremos en
duda todo lo que ha mantenido que se recogía».
Alonso Pérez retomó la polémica de la semana pasada,
para mostrar su preocupación sobre la deuda de seis millones de euros con
respecto a una empresa de la localidad, e insistió en situar la actual deuda
municipal en 10 millones de euros, sólo de tipo financiera con entidades y
cajas de ahorros.
Situación económica complicada
Pérez también alertó de las deudas, en algunos
casos, de varios meses, con pequeños y medianos proveedores, ya que según
sus informes existen «cajones repletos de facturas pendientes de pago
porque no existe ni un euro para afrontar, según sus cálculos, unas
cantidades que rondan entre los 2.5000 y 3.000 millones de pesetas, de ahí
que volvió de defender la realización de una auditoría en caso de ganar las
elecciones «pero como siga el PSOE, tendrán que realizar auténticos
malabarismos para salir de esta situación».
El concejal también denunció que personal del
Ayuntamiento, sin recibir noticias de la Junta Electoral,
se encontraban en la jornada de ayer retirando las pancartas del
PP e IU que se habían colocado en algunos puntos de la
ciudad, en una medida de la que culpó en primera instancia al propio
alcalde.