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El Partido Popular se hizo ayer eco del malestar de numerosos
vecinos, al relatar el estado de «deterioro, desidia y abandono» en
el que se halla la Gran Vía, apenas han transcurrido dos años
desde su «fastuosa» inauguración, tras recordar los más de tres
millones de euros que se invirtieron en la remodelación de una de las
arterias más importantes de la ciudad y que, «sorprendentemente»,
reveló, en la actualidad siguen sin estar totalmente liquidados en su pago.
En un comunicado que los populares han acompañado con
varias fotografías ilustrativas, denuncian el «abandono que indigna»
a muchos vecinos de la zona y ciudadanos en general de a pie, al recordar
que se trata de una de las obras emblemáticas del anterior Gobierno
municipal que se sometió a un importante proceso de remodelación, con motivo
del Día de Castilla-La Mancha.
Sin embargo, la Oposición han dibujado detalles que
«distancian de la modernidad urbanística que se le presupone a una ciudad
como Hellín», al criticar las basuras que se acumulan en las
aceras, en algunos casos, explican, durante más de una semana sin que nadie
las retire.
También han denunciado la suciedad de las marquesinas del
autobús urbanas, plagadas de graffitis, carteles «y todo tipo de
inmundicias; así como la docena de árboles que se han arrancado y no han
sido repuestos, o las papeleras, a 700 euros la unidad, puntualizaron,
destrozadas o arrancadas.
Farolas
En el recorrido por la calle describen «farolas de
lujo», al aludir a su importe de 6.000 euros la unidad, que en la
actualidad están dando sujeción a todo tipo de carteles y anuncios privados,
sin que en este tiempo se hayan sometido a procesos de limpieza.
Tampoco han olvidado los peligrosos maceteros en varios
de los cruces, en su gran mayoría secos, relataron, y descuidados, además de
las rejilla de recogida de aguas de lluvia: lodadas de tierras que
imposibilitan la misión para la que se crearon.
El PP siguió relatando incidencias que, en
su opinión «dan fe del abandono» al que se somete la limpieza y el
mantenimiento de la obra; junto a la falta de control e inspección
provocaron que, por ejemplo, una acera estuviera levantada durante más de
una semana con motivo de unas obras que descubrieron una zanja, «en la
que nadie trabaja pero que obliga a los peatones a que tengan que descender
a la calzada para poder transitar».
Más adelante, el PP ha criticado la
situación de la fuente de la Plaza de España que tuvo un
presupuesto de 300.000 euros, al denunciar que desde hace tiempo no
funciona, al igual que el resto de las existentes en la ciudad, además de
contar en su interior con agua en estado de putrefacción.
Tampoco han olvidado el estado de una farola derribada
hace casi un año con motivo de cirulación, sin que hasta la fecha se haya
restaurado.
En resumen, un «rosario de circunstancias», que, en opinión el
PP, dan a una de las arterias más importante de la ciudad un
«aspecto lamentable», en una situación de la que han hecho «único
responsable» al alcalde, «porque no es capaz de mantener en perfecto
estado de uso y conservación las fastuosoas y multimillonarias obras»
que se realizaron en el 2006.